Los tratamientos tradicionales para el acné suelen incluir productos tópicos, limpieza, antibióticos, retinoides u otros medicamentos. Para algunos pacientes, estos métodos pueden proporcionar cierta mejoría; sin embargo, para el acné refractario que reaparece con frecuencia, presenta poca tolerancia, inflamación significativa o es crónicamente incontrolable, un solo tratamiento suele ser insuficiente. Especialmente para los salones de belleza, centros de cuidado de la piel e instituciones de medicina estética que atienden a estos pacientes, se necesita un plan de tratamiento integral que abarque el control del acné, la reducción de la inflamación, la reparación y la estabilización.
